“La chica de la foto”: el inquietante documental de Netflix del que todos hablan

Foto: Prensa Netflix.
La oscura historia logró alcanzar rápidamente las primeras posiciones de Netflix. El documental muestra impactantes testimonios de los involucrados en el caso y aborda la investigación de modo amena.

La espantoso historia de Suzanne Marie Sevakis
¿De qué proxenetismo este misterioso documental? Es la historia de un crimen auténtico y una búsqueda para resolver un ocultación que ha estado enterrado durante 30 primaveras: ¿quién era Sharon Marshall y por qué nadie sabía su verdadera identidad, ni siquiera ella?
Dirigida por Skyle Borgman, cineasta especializada en documentales policiales, The Girl in the Photo comienza su historia una sombra de abril de 1990.
Unos tipos que conducen por la carretera encuentran el cuerpo de una mujer en estado agonizante. Rápidamente llaman a las autoridades, quienes se encargan de trasladarla al hospital.
Sin incautación, horas luego, muere.
Clarence Marshall, quien dice ser su cónyuge, reconoce el cuerpo y afirma que es Tonya Marshall. Al ver el cuerpo herido de la mujer, la policía empieza a sospechar que detrás de este supuesto casorio hay un gran ocultación por resolver.

El terror se revela en “La chica de la foto”
Comienza la investigación y se revela el terror. Se revela el robo de identidad y el horror por el que Tonya Marshall ha tenido que ocurrir desde que era solo una pupila.
Clarence fue en verdad su secuestrador, quien primero se hizo ocurrir por su padre, luego su cónyuge, abusando de ella y obligándola a prostituirse. En última instancia, él termina siendo su perjudicial.
Foto: Prensa Netflix.
Para conseguir esto, “Clarence” pasó por múltiples personalidades y diferentes apodo. Esa pesadilla había vivido desde que era una pupila, la mujer que todos conocían como Tonya Hughes, pero no era su cierto nombre.
Su cierto nombre era Susana. Le robaron su identidad y durante su corta vida tuvo muchos nombres, pero murió sin retener quién era positivamente.

Franklin Delano Floyd: un hombre malo
El cierto nombre de Clarence Marshall era Franklin Delano Floyd. Con un historial de robos y violencia, Floyd secuestró a Suzanne cuando tenía cinco primaveras.
Primero hizo ocurrir a la pupila por su hija y la renombró Sharon mientras se hacía designar Warren Marshall. Luego por su esposa, Tonya.
Foto: Prensa Netflix.
El documental hace un profundo delirio por la triste vida de Suzanne. Sin caer en el morbo, y reivindicando lo importante, tu verdadera identidad. Hasta el momento, el caso no está completamente resuelto.

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