Cumplimiento de la ley y otras tonterías.

¿ESTOY PROTEGIDO POR LA LEY O CONTRA LA LEY? Recorriendo la prensa diaria, nos fuego la atención un titular: “Se preparan albergues para la Ley Isstey”. A ver, a ver. ¿Cómo es esto? ¿Se pedirá el amparo en nombre oa servicio de la ley? No, no exactamente esto. El amparo protege a las personas contra los actos atrabiliarios de las autoridades. El peticionario de amparo es siempre una persona, no una ley.

Ahora vamos a ver los amansaburros (DLE). La preposición “a”, en su primera acepción, “precede a ciertos complementos verbales como el objeto indirecto y el objeto directo cuando pertenece a determinada persona o está de alguna modo personificada”.

En el epígrafe mencionado, cuando se usa la preposición “a”, se personifica la ley de Isstey, lo cual no tiene sentido. En este caso debió estar de moda la preposición “contra”, que denota la concurso o contradicción de una cosa con otra. Así, al solicitar protección contra esa ley, los inconformes (personas) manifiestan su concurso a esta norma jurídica. El título debería ser “Preparan refugios contra la ley Isstey”.

La honda salta de alegría cuando atrapa la primera pesca del día. Una tremenda piedra derriba al conejo y lo metemos en la mochila.

BOMBA CENTRÍFUGA. En los últimos días, mientras circulaba por las calles de la ciudad, vimos un transporte automotor que de fondo publicita los productos que comercializa, principalmente tuberías y ductos, y todavía “bombas centrífugas”.

¡Pobres bombas! exclamó mi esposa, mientras conducía su utilitario. Se sometieron a una centrífuga para separar sus piezas. Deben estar completamente rotos. Tiene razón el resignado conductor, hay un disparate tremendo, una impropiedad de usar palabras con un uso diferente al que en sinceridad tienen. Debería opinar “bombas centrífugas”.

Según una descripción extraída de Internet, una “munición centrífuga es una máquina que hace volver una muestra para separar sus componentes o fases (un sólido y un nítido) por fuerza centrífuga, dependiendo de su densidad”.

Así, centrifugar es someter una masa, un nítido, etc., a la energía de una centrífuga. Un ejemplo de ello es el secado de ropa mediante la energía centrífuga de la lavadora o lavadora.

Nuevamente la honda entra en energía y dirige una piedra dura cerca de las “bombas centrífugas”. El prototipo cae al suelo y depositamos el segundo prototipo de hoy en nuestro faltriquera. La búsqueda ha terminado; Te veo el próximo sábado.

Hasta la próxima tirahulazo.

https://sipse.com/novedades-yucatan/columnista-felipe-escalante-ceballos-con-tirahule-430408.html

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