El Scariolo 2022 ya no tiene a Pau ni a Marc Gasol a sus mandos. Ni siquiera Juan Carlos Navarro. Siquiera para Ricky Rubio por su espinoso menoscabo. Tiene otros dos hermanos, Willy y Juancho Hernangómez; Lorenzo cobrizo; y Rudy Fernández, de 37 abriles, como inestimable ejemplo de sacrificio y honor para Garuba, Pradilla, López-Arostegui, Parra, Saiz y el resto de este histórico equipo.
Cuando valle normando (Gene Hackman) aparece en la cancha, pelota y silbato en mano, para su primer equipo de baloncesto en más de 10 abriles, y descubre lo que Scariolo sabe desde hace mucho tiempo: que las cartas que ha tenido no son las mejores. .
–Norman Dale: A ver qué tarjetas me dieron. Siete jugadores, ¿no es eso?
-Bueno, seis, porque no historia.
-¿Porque?
-Porque soy bajito e inútil. Les ayudo a entrenar, soy como el superior de equipo.
-Pensé que todos en Indiana jugaban baloncesto…
-La mayoría sí, pero no todos quieren unirse al equipo. Solo somos 64 chicos en toda la escuela.
-Voy a estar mucho solo en el faja…
Solo, en el banquillo, como aquellos siete jugadores que tenía Gene Hackman en Hoosiers, más que ídolos luego se quedaron a las cinco. Incluso en un entretenimiento, en cuatro, cuando uno de ellos está fuera por faltas y Norman Dale prefiere continuar el entretenimiento con un tahúr menos que traer al peque que castigó por indisciplina.
“Los cinco jugadores tienen que funcionar como un hombre. Equipo, equipo, equipo, ¿entendido? Ningún tahúr es más importante que otro.” La frase, que define a la perfección el espíritu de la España de Scariolo, la pronuncia Gene Hackman en uno de los entrenamientos de la película, pero podría tener saledizo de la boca de otro gran actor: Jack Nicholson.
El actor que podría habitar el asiento de ‘Hoosiers, más que ídolos’
Jack Nicholson quería protagonizar Hoosiers, más que ídolos, pero fue citado como testificador en un discernimiento y esto le impidió involucrarse en el esquema durante seis meses. El actor animó elegantemente a los productores a averiguar otro candidato para admitir a la pantalla la historia de Norman Dale y sus hazañas como técnico en el Instituto de Milán en Indiana. Si no lo encontraban, Jack Nicholson prometió filmarlo al año próximo. Los productores no esperaron y contrataron a Gene Hackman como monitor.
Pero claro, en el caso de Jack Nicholson, tan poco elogiado como su extraordinario personaje como Melvin Udall en Mejor inverosímil, tuvo que estropearlo con un eslogan. La película, según él, estuvo buena, sí, pero le dijo a Anspaugh que con él al frente hubiera sido mejor y Hoosiers, más que ídolos Se habría convertido en un gran éxito de taquilla. Con esa conducta, Gene Hackman lo habría dejado en el faja por segunda vez.