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El aventura de tener un mal seguro: excusas para no cubrir un casualidad de tráfico

miércoles, 07 de septiembre de 2022 | 5:15 a. m.

Según la Ley de Tránsito, en Argentina es obligatorio contar con un seguro vehicular para transitar por las ciudades y rutas del país para proteger tanto al propietario como a terceros frente a un casualidad.

Y en este acto, que corresponde a la responsabilidad civil, entran en descanso muchas variables a la hora de contratar una compañía de seguros: de la compañía, los tipos de cobertura y las cuestiones que hay que tener en cuenta para enterarse en qué situaciones se está o no protegido. y como no caer en empresas fantasmas o empresas que no dan una buena respuesta.

Consultados al respecto, Luis Di Falco, titular del Consejo Provincial de Seguridad Viario, y Patricia Hereter, presidenta de la Asociación Misionera de Productores Consultores de Seguros (Ampas), indicaron que, como primer paso, quien busque contratar una compañía de seguros debe acreditarse en el registro de la Superintendencia de Seguros de la Nación, de ligera paso en internet: www.argentina.gob.ar/superintendencia-de-seguros.

En el mismo zona, puede consultar el nombre de todos los productores de información de seguros que están registrados para actuar. Están obligados a mostrar la polímero que los legitima si una persona lo solicita en una consulta informativa.

“Hay muchas empresas que aparecen en el mercado, pero a nivel de papel no están seguras, aunque están autorizadas a comercializar. Cuando una persona toma un aventura -casa, automóvil, vida- debe preguntar por la aseguradora y si el productor de seguros está registrado”, dijo Hereter en diálogo con El País.

En la misma tangente, Di Falco indicó: “Hay algunos seguros que son inexistentes y incluso hay otros aquí en la provincia que no tienen ningún tipo de cobertura. Hay uno que sigue andando por ahí de un señor del centro (de Posadas), que tiene varias tiendas que tienen todo tipo de seguros y incluso uno que no es admitido, que ni siquiera está registrado en la Superintendencia.

Adicionalmente, aconsejan, es recomendable contratar aseguradoras que cuenten con oficinas locales donde poder venir para presentar reclamos, presentar informes y cobrar información según corresponda y según sea necesario.

Tener en cuenta estas cuestiones, subrayan los profesionales, son fundamentales para no dejarse engañar, ya que tras un casualidad, algunas empresas retrasan el horario y la persona acaba desistiendo. Esta es la principal organización utilizada por empresas sin mucho prestigio para no cumplir con el acuerdo establecido.

Di Falco explicó los pasos a seguir en caso de indisponer este tipo de situaciones. “El simple hecho de que tengas un casualidad con otro transporte y te hagan ir 30 veces a ver qué pasó, que tengas que presentar tal o cual es conveniente raro. Se estiran lo mayor posible y se cansan, claro que estamos hablando de aseguradoras de la fracción para debajo”, resaltó y aclaró: “En la serie vas, presentas los papeles y a las pocas semanas te lo solucionan. , o dices que lo lleve a esa parte y pague al hombre que repara el transporte”.

Delante este descanso de las aseguradoras, que quieren que el dueño del transporte se canse de insistir, el abogado y diestro señaló que lo que recomienda es inquirir un abogado y emprender acciones legales.

“No pueden hacer nulo y están sujetos a lo que ordena la Superintendencia, tienen regulaciones, controles. El incumplimiento y todas las denuncias que se hacen tienen consecuencias para ellos”, explicó.

“Hay algunas pseudoaseguradoras que atienden por teléfono y ni siquiera tienen sede aquí, estas son complicadas para poder denunciar y ser reconocidas. Tienen un solo número y cuando llamas por teléfono atienden en Buenos Aires o Córdoba ya veces en algún zona de Centroamérica te atienden la cuenta”, advirtió.

“Hay empresas que no están pagando siniestros y los alargan de tres a seis meses. Esto es terrible porque solo te enteras cuando tienes el casualidad”, lamentó por su parte Hereter.

Con respecto a las motos exclusivamente, Di Falco comentó que reciben muchos reclamos de personas que contrataron una compañía de seguros con subsidio de remolque, pero nunca se presentaron cuando se los necesitaba. “Independientemente de si puede demandarlos por daños y perjuicios, no hacen eso, cambian de compañía o pagan a una persona para resolver el problema”, dijo.

Sin bloqueo, Hereter dio otros datos a tener en cuenta: “Otro tema importante es que el seguro está 100% pagado. En su interior se pueden ver muchos recibos que dicen ‘Recibí la suma de 1.000 pesos por seguro de automóvil’, cuando no existe. Se debe depositar el seguro o, en su defecto, se maneja el cupón del seguro”.

Por qué el seguro puede no cubrir

Tener un casualidad en estado de locura, no tener el suscripción de tu seguro al día y no tener la abuso de conducir o tenerla vencida, son los puntos por los cuales una compañía de seguros puede no cubrir los daños ocasionados.

“En los contratos de seguro, que nadie lee porque son demasiado extensos y la pago pequeña, dice en alguna parte que el incumplimiento de la carta de tránsito válido invalida el acuerdo. Entonces, si estás borracho, pasas un semáforo en rojo, chocas y todo tu automóvil se descompone, nulo está cubierto porque estás borracho. Si vas a bucear y tienes un casualidad, siquiera. Hay muchas cuestiones a considerar al enterarse si tiene cobertura de seguro o no”, dijo Di Falco.

El seguro simple es el que cubre los daños causados ​​a terceros (obligatorio conducir), cerca de señalar que este “no cubre los daños causados ​​a mi transporte”, explican desde La Nación. Luego, los cargos adicionales -que encarecen la tarifa- contra robo, destrucción o incendio total y/o parcial del transporte dependerán de cada uno.

Tras la contratación del seguro, la compañía entrega una copia del acuerdo y de la póliza. No olvides llevarlo siempre en el transporte.

“Hay una desliz de educación, como yo lo llamo, y de conciencia sobre los seguros. Nos pasa mucho que la multitud no quiere abonar el seguro según lo que cuesta y te piden lo más rebajado para advenir el control y no se comercio de eso, sino de que tengas un seguro según el aventura que corres. protegiendo”, dijo Hereter, titular de Ampas, que agrupa a 485 productores asesores de seguros en la provincia, aunque se estima que hay casi 900 que operan con registro en la tierra roja.

Di Falco, por su parte, consideró: “No siempre lo más rebajado es lo mejor. La multitud por ahí contrata una barata para que circule y eso no es suficiente. Si miras la página (de la Superintendencia de Seguros de la Nación), verás que andas por la ciudad y encuentras varios nombres: unos que no tienen mucha cobertura, otros que están en un concurso de prevención de crisis, que es casi bancarrota. Por eso, siempre es recomendable comprobar qué tipo de seguro quieres y luego inquirir un seguro clásico, histórico, que tenga historia y experiencia, no uno cualquiera.

¿Qué pasa si el otro no tiene seguro?

Una pregunta frecuente que surge al momento de un casualidad automovilístico es qué sucede si la otra persona no tiene un seguro que cubra los daños causados ​​a mi transporte.

En este caso, explican los profesionales, el individuo debe encargarse los costos. “Como víctima, puede presentar una demanda civil contra la persona y puede confiscar su salario, propiedad, un automóvil, o puede colocar una inhabilitación de beneficios para que no pueda traicionar las cosas que posee”, dijo Di Falco.

Para cerrar, el hábil aconsejó: “Si vas a alucinar, debes tener cobertura en el Mercosur, que es obligatoria. Además tienes que tener en cuenta cuántos kilómetros recorres a tu aproximadamente. Teléfonos programados a los que venir: remolques, dónde golpear para pedir ayuda, entre otros”.

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