A la crisis, el ciclo – Columna de Eduardo Posada Carbó – Columnistas – Opinión

Mi primera bici casi nada ha nacido del aparcamiento de casa.

Fue un regalo de primera comunión, un regalo colectivo de los amigos de mi raíz. Logré dar la dorso a la manzana que horrorizaba a mi padre con sus peligros y de inmediato condenó ese ciclo a un chiquero inmortal.

(Todavía le puede interesar: Una falsa democratización)

¿Tenía razón? Vivíamos entonces en la punta de un cruce de caminos transitado a menudo por vehículos a toda velocidad – una mañana nos despertó el estruendo de un autobús contra la puerta de nuestro vecino.

Esta frustración pueril ha sido más que compensada, y durante décadas, desde mi arribada como estudiante a Oxford. “En Roma, como los romanos”, dice el refrán; Pues ‘en Oxford, como los oxfordianos’, así que desde el principio adopté la velocípedo, símbolo de la ciudad, próximo a las torres de sus colegios universitarios.

Hoy, muchos primaveras posteriormente, la velocípedo sigue siendo mi principal medio de transporte.
Algunos inventos del siglo XIX quedaron relegados al olvido. No la velocípedo, señala Judy Rosen en un obra flamante sobre su historia que merece más atención (Dos Ruedas Adecuadamente. La historia y el ocultación de la velocípedo.Pingüino, 2022).

En el pasado, la velocípedo ha disfrutado de ciclos de moda, a veces ligados a sus rediseños. Pero hoy estaríamos “viviendo el decano expansión” de la velocípedo en su historia.

Las políticas de rediseño urbano para combatir los males contemporáneos de congestión y contaminación reclaman los beneficios de la velocípedo.

Su nuevo auge, nos dice Rosen, se debe más que ausencia a reconsideraciones fundamentales de nuestras formas de vida, impulsadas por los problemas del calentamiento mundial y la intolerable congestión del tráfico. Motivos que, en todo caso, siguen acompañados del “espíritu salvador” que la identifica desde su invención.

Su última moda incluso viene con nuevos diseños. Este es el caso de las bicicletas de carga, algunas diseñadas para resistir a los niños a la escuela, otras para transportar mercancías a almacenes en los centros urbanos, en reemplazo de automóviles y camiones. Una de las novedades más impresionantes del mercado es la velocípedo eléctrica, cuyas ventas se han disparado en la última decenio, aunque sus precios desorbitados aún la hacen inalcanzable para la gran mayoría.

Y parece que la decano parte del mundo viaja en velocípedo, algunos por placer, otros por compromiso con el medio condición, la mayoría por evacuación laborales. Y la tendencia es al incremento, impulsada incluso por el impacto de la disputa de Putin contra Ucrania, que acelerará la transición energética, donde la velocípedo cobrará decano protagonismo. Se estima que el “mercado mundial de bicicletas… alcanzará los 80.000 millones de dólares en 2027”.

Los auges de bicicletas, advierte Rosen, incluso son tiempos de “batalla”. Hoy como ayer, la velocípedo ha sido fuente de sorprendentes hostilidades y controversias –lo que Rosen flama “la política de la velocípedo”–. En Irán, por ejemplo, a las mujeres se les prohibió caminar en velocípedo en notorio en 2016 “porque atraían la atención de los hombres y exponían a la sociedad a la corrupción”. Los puritanos en los Estados Unidos hicieron argumentos similares contra las bicicletas a fines del siglo XIX.

Las políticas de rediseño urbano para combatir los males contemporáneos de congestión y contaminación reclaman los beneficios de la velocípedo. “No hay duda”, señala Rosen, de que “una ciudad con muchas bicicletas y pocos automóviles será un ocupación más seguro, más saludable, más habitable y más humano”.

Rosen proyecta un autorretrato en dirección a el futuro como “un anciano en velocípedo”. La anima la historia de una chilena que, “en sus noventa”, recorre kilómetros en velocípedo para resistir sus productos al mercado, y para quien la velocípedo es “el secreto de la duración”.

EDUARDO POSADA CARBO

(Lea todas las columnas de Eduardo Posada Carbó en EL TIEMPO, aquí)

https://m.eltiempo.com/opinion/columnistas/eduardo-posada-carbo/a-la-crisis-la-cicla-columna-de-eduardo-posada-carbo-692496

Leave a Reply

Your email address will not be published.